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Sentirse bien en la ciudad: 5 prácticas para reencontrarse a uno mismo

Sentirse bien con uno mismo puede parecer difícil cuando se vive en una gran ciudad: ruido constante, estímulos por todas partes, un flujo constante de gente en frenético movimiento… desde luego, no parece la condición ideal para encontrar el equilibrio y la serenidad mental.

Pero si bien es cierto que el contexto en el que vivimos influye enormemente en nuestro estado psicofísico, no es menos cierto que, estemos donde estemos, siempre tenemos a nuestra disposición la herramienta más poderosa y sin la cual es difícil encontrar el bienestar: nuestra mente.

Si tú también vives en la ciudad y a veces te preguntas cómo puedes sentirte bien en tu día a día, has llegado al lugar adecuado: vamos a echar un vistazo a cinco prácticas que te ayudarán a encontrarte a ti mismo incluso en el ajetreo urbano.

Bienestar y ciudad: ¿pueden coexistir?

El ritmo frenético de la ciudad puede ser perjudicial a largo plazo, ya que nos empuja constantemente más allá de nuestros límites psicofísicos; por eso es importante cuidar el bienestar físico y mental a diario. Si en el campo, rodeado de vegetación, basta con salir a la puerta de casa y dar un paseo para sentir una sensación de calma y paz, en la ciudad es sin duda más difícil recuperar el equilibrio y liberarse del estrés. Sin embargo, esto no significa que la vida en la ciudad y el bienestar personal no puedan coexistir.

En los últimos años ha aumentado exponencialmente el número de propuestas de actividades destinadas a recuperar un estado de bienestar personal en un contexto urbano; si antes uno consideraba su bienestar físico y mental un aspecto secundario en la vida cotidiana, ahora es un «elemento de la lista» tan importante como cualquier otro. El propio concepto de bienestar ha cambiado de rostro en las últimas décadas: el famoso dicho » los negocios antes que el placer» se ha ido transformando poco a poco, adquiriendo nuevos matices y dando paso a el placer también es un deber»..

Perderse y encontrarse: estar bien todos los días es posible, incluso en la ciudad

Cuidar de uno mismo es un viaje y, como tal, experimenta altibajos: perderse por el camino es algo habitual y forma parte del viaje tanto como encontrarse a uno mismo.

Pero perderse en la ciudad no es sólo una cuestión de espacio. Cuanto mayor sea la ciudad, más aumentan las ofertas recreativas, los lugares a los que ir, los amigos con los que encontrarse, y toda esta abundancia de estímulos puede generar una sensación de profundo desconcierto.

Pero, como siempre, hay que elegir entre ver el vaso medio vacío o medio lleno, y aquí es donde entra en juego nuestra aliada mencionada al principio, la mente.

Encontrarnos a nosotros mismos es a veces una cuestión de perspectiva: convertir las limitaciones en oportunidades dará un nuevo sabor a nuestra vida en la ciudad. Veamos cómo, a través de cinco pequeñas y sencillas prácticas.

5 prácticas para encontrarte a ti mismo incluso en la ciudad

Recuerda: el placer también es un deber, así que tómate estas cinco prácticas como una invitación a asumir el deber de tu estado de bienestar.

  1. Abre el mapa, elije un barrio con el que no estas familiarizado y date un paseo exploratorio; llévate una cámara o tu teléfono móvil para fotografiar los detalles del barrio que más te llamen la atención.

  1. Camina hasta casa: durante la primera manzana concéntrate en el ruido del tráfico, después ponte los auriculares y dale play a tu canción favorita; disfruta de cada nota, déjate llevar y nota cómo la música transforma tu entorno en poesía.

  1. Una vez a la semana entras en la primera librería que encuentras por la calle, ve a tu sección favorita, eliges un libro que te llame la atención y, antes de guardarlo, lees la introducción y dejate inspirar. Puede que encuentres las palabras que necesitabas

  1. Estés donde estés, detente tres minutos y concéntrate sólo en la vegetación que te rodea: la maceta del balcón, el plantón que sale de la grieta de la acera, los árboles de la avenida… Cambiar tu enfoque visual hacia la vegetación estimulará la relajación muscular inmediata.

  1. Un día al mes, haz como si fueras un turista en tu propia ciudad y dedícale el día a la pregunta : «Si yo fuera turista, ¿dónde me gustaría ir, por qué sentiría curiosidad?

Elige una actividad de la lista y empieza hoy mismo, experimenta y luego crea tu propia lista de prácticas que te ayudarán a encontrarte a ti mismo en la ciudad. Y acuerdate, déjame saber qué puntos vas a añadir!

 

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¿Qué más pues? 🇨🇴

Por fin, otro de mis sueños que hago realidad ✨️
Y tengo un par de canciones más en la recámara 😜😜

Stay tuned🫶🏼

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#eatravelove #myfriendin #medellincolombia💛💙❤️ #viajarsolaengrupo #viajaresvivirdosveces #itsmylife #colombiatravel #bloggerlife
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OT: Exactamente ¿es esto que pensáis cuando me decís que que bien vivo? 🤣

Pues ojalá tuviera la varita mágica para terminar con todo el trabajo que tengo en el día a día 🫠✨️

Si a tí también por lo menos una vez en la vida te han dicho "que bien vives" o "de mayor quiero ser tú" (basándose en lo que compartes en tus stories), comenta con un ❤️

No estás sol@ 🫶🏼🤣

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