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Porque respetándote a ti mismo respetarás al planeta

El respeto es la base del amor, en todas sus formas. El amor tiene mil formas y direcciones, pero ya sea amor por uno mismo, por los seres queridos, por el perro o incluso por el lugar donde se vive, nunca puede existir sin respeto.

El respeto es el primer paso hacia el amor.

Cuando somos víctimas del estrés acumulado y nos sentimos abrumados por las tareas de la vida, lo primero que podemos hacer es empezar a decir algunos «no» para poder decir más «sì».Aprender a entender que nuestro cuerpo está cansado y necesita descansar, por ejemplo, nos lleva a ser capaces de decir no a esa salida extra con los amigos, para poder descansar y volver al día siguiente con más presencia y energía. Es un gesto de amor propio y surge porque nos respetamos a nosotros mismos.

Donar en lugar de sacrificar

Uno de los pilares en los que se ha basado nuestra sociedad durante mucho tiempo es el del sacrificio: sacrificar el propio bienestar en nombre del de los demás, anteponer constantemente a los demás a uno mismo. Por supuesto, hecho con equilibrio, entregarse a los demás es fundamental para llevar una vida sana y nutrir a la comunidad, pero se trata de dar, no de sacrificar.

El sacrificio es un síntoma de falta de respeto: cuando exigimos que los demás se sacrifiquen por nosotros, no les estamos respetando; cuando nos sacrificamos por los demás, no nos estamos respetando a nosotros mismos.

El don, por otro lado, es un efecto secundario del amor.Cuando aceptamos el regalo de la ayuda de un amigo, estamos abriendo nuestro corazón al amor, respetando nuestra necesidad de amor y apoyo mutuo; cuando elegimos donar nuestro tiempo y energía a una persona, un proyecto o un lugar, nos estamos permitiendo vivir en el amor.

Amar es respetar la singularidad de cada uno

«Para amar a los demás, primero debes amarte a ti mismo», cuántas veces escuchamos esta frase dándole poca importancia, sin embargo, es en las banalidades donde habita la verdad. A veces es difícil escuchar este tipo de «banalidades» también porque hacerlo significaría hacernos responsables de nosotros mismos, y eso da miedo: es más fácil dejar que sean otros los que nos quieran.

Pero, ¿por qué puede ser difícil amarse a uno mismo? El amor reside en la aceptación de todo lo que existe, respetando todo tal como es y no como nos gustaría que fuera. Rodeados como estamos de mensajes que invitan a la estandarización, es difícil darse cuenta de que el amor es sinónimo de diversidad, de singularidad. Como resultado, perdemos el hábito de cultivar el respeto por nosotros mismos y por los demás.

Respétate a ti mismo para respetar al planeta

Recuperar la singularidad es la clave para alimentar el amor. Cuando nos aceptamos como seres únicos, empezamos a respetar lo que nos diferencia de los demás: ya sea nuestra fisonomía, rasgos de carácter, deseos, sueños o prioridades, todo lo que nos hace«nosotros» pasa a ser importante, respetable y, como tal, objeto de nuestro cuidado.

Al cuidarnos a nosotros mismos, empezaremos también a alimentar el amor por los demás, hasta el punto de extenderlo a todo lo que nos rodea; respetar nuestro propio cuerpo se traducirá en respeto por los cuerpos de los demás, lo que a su vez se convertirá en respeto por toda entidad física con la que interactuemos. Si somos seres únicos y como tales importantes, eso significa que el árbol que hay delante de nuestra casa, el mar en el que nos bañamos en verano, la marmota que nos encontramos en la excursión a la montaña son igualmente únicos y, por tanto, merecedores de nuestro respeto.

Como cualquier relación, la que tenemos con el planeta en el que vivimos requiere compromiso, y partir de hacer pequeños compromisos de cuidado hacia uno mismo lleva inevitablemente a generar una cadena de pequeños actos de cuidado hacia el lugar en el que se vive. ¿Quiere saber qué prácticas puede poner en marcha para lograrlo?

A continuación enumero cuatro de los muchos pequeños comportamientos que puedes adoptar para cuidar de ti mismo y, en consecuencia, del planeta:

  1. Cuando des un paseo por el parque o la playa, lleva una bolsa y guantes para recoger parte de la basura que encuentres tirada, un gesto sencillo pero importante.
  2. ¿Viajas mucho? Prepárate un kit de viaje ligero y respetuoso: los productos de baño vegetales y sólidos son suficientes para marcar ya la diferencia.
  3. Ya sea crema solar o hidratante, elige una que sea natural y no dañina para el medio ambiente, el mar y sus habitantes te lo agradecerán.
  4. Frutas y verduras de temporada y cultivadas sin productos químicos: tu cuerpo estará contento y el medio ambiente, en consecuencia.

Te espero en los comentarios para saber qué gestos solidarios haces tú que tengan un impacto positivo en el planeta 🙂

 

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¿Qué más pues? 🇨🇴

Por fin, otro de mis sueños que hago realidad ✨️
Y tengo un par de canciones más en la recámara 😜😜

Stay tuned🫶🏼

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#eatravelove #myfriendin #medellincolombia💛💙❤️ #viajarsolaengrupo #viajaresvivirdosveces #itsmylife #colombiatravel #bloggerlife
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OT: Exactamente ¿es esto que pensáis cuando me decís que que bien vivo? 🤣

Pues ojalá tuviera la varita mágica para terminar con todo el trabajo que tengo en el día a día 🫠✨️

Si a tí también por lo menos una vez en la vida te han dicho "que bien vives" o "de mayor quiero ser tú" (basándose en lo que compartes en tus stories), comenta con un ❤️

No estás sol@ 🫶🏼🤣

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